miércoles, 31 de diciembre de 2008

Adiós 2008


Este año ya se nos fue... y fue casi en un parpadeo...
Este año fue tan importante para mi, porque estuvo lleno de cambios drásticos, que me han enseñado muchas cosas...

Creo que lo empecé siendo la misma de años atrás, pero ahora siento que soy otra, me siento más fuerte, me siento más segura y creo que por fin he comenzado a comprender cosas que antes no entendía... creo que por fin he comenzado a amarme...

Este fue un año muy bueno, fue un parteaguas en mi vida... gracias a Dios, al Universo, por este maravilloso año lleno de contradicciones, de tropiezos, de aprendizajes...

Y recibo el siguiente año con los brazos abiertos, segura de que será mucho mejor que el que ya se va, segura de que será todo lo que yo quiero que sea, segura de que será lleno de amor,de paz, de felicidad, de prosperidad... porque al fin he comprendido que todo esto se encuentra dentro de mi...

Gracias a todos los que me ayudaron a comprender lo que no entendía, a los que stuvieron ahí para escucharme, para apoyarme, para secar mis lágrimas... gracias a todos por los buenos momentos y por los malos...

Y gracias infinitas a ti por haberme acompañado hasta donde pudiste...

Namasté

Paz

jueves, 18 de diciembre de 2008

La Srita. J


Aquel día fue muy largo para la Srita. J....estaba cansada, un poco estresada pero emocionada... hacía ya varios días en que entraba temprano al trabajo y salía tarde. Por eso, ya no iba al gimnasio con tanta regularidad... a veces ya ni siquiera se preocupaba por cargar la ropa deportiva y los tennis en su mochila...

Pero ese día no sería igual, no, "hoy voy a ir al gimnasio", pensó al despertar. Ese día se propuso terminar sus pendientes rápido, ese día no había junta por la tarde, así que decidió echar un pants, su playera y su toallita en la bolsa...

Durante toda la jornada, una idea prevalecía en su cabeza: ir al gimnasio... A pesar de la junta de última hora que se había planeado para después de la comida, "no importa, terminaremos rápido la junta e iré al gym".

Pasaban de las cinco de la tarde y la junta por fin terminaba... pero surgieron cosas que parecían no poder posponerse... cinco treinta, seis de la tarde, seis quince....la Srita J miraba constantemente el reloj, mientras se apresuraba en terminar...

"¡¡Me voy!!" pensó cuando ya casi eran las seis treinta... luego escuchó su nombre por todos lados, sus compañeros le pedían ayuda para esto, para aquello y ella seguía pensando en la clase que ya no alcanzaría en el gym...

De pronto, ya todo había quedado, la Srita J corrió apresurada hacia la puerta y ya nadie la detuvo... ya no importó la hora, solo pensaba en llegar al gimnasio...

Casi las siete, "al menos media hora de ejercicio", pensó... entró rápidamente al vestidor, rápido, rápido, sacó las cosas, se quitó la blusa, se puso la playera...

"Ahora el pants", pensó mientras se quitaba el pantalón... "algo falta..."

Entonces la Srita J, buscó, buscó y buscó... y recordó, que en su premura de la mañana, se había preocupado por echar ropa deportiva, por que combinara, por que cupiera en la mochila junto con el lonche...pero no recordó echar los tennis....

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Reflexiones en la calle

Contigo todo empezó de una manera tan sencilla, parecía que todo fluía, todo era divino, gracioso, fácil... poco a poco la cosa se fue complicando (y no digo que haya sido malo, no, al contrario)...

Me fuiste develando un mundo mágico que no conocía bien, o que tal vez trataba de olvidar....

Fue como si poco a poco quitaras el velo que cubría mi mundo conocido, para mostrarme lo que había debajo de él, un mundo mucho más complejo y paradójicamente más sencillo, complementario, más enigmático y tal vez más fascinante que el que ya conocía....

lunes, 8 de diciembre de 2008

Gracias por tus palabras


Me sorprendió tu comentario... creo que no tengo palabras para expresarte lo que sentí al leerlo, realmente no me imaginaba que pensaras eso de mi... solo puedo agradecerle a la vida por que has estado ahí parta escucharme, aún ahora que tenemos tiempo sin vernos...

Perdóname si llegué a lastimarte, sabes que jamás fue mi intención... gracias por tomarte la molestia de escribirme, gracias por tus palabras, gracias, gracias, porque me has hecho sentir más fuerte...

jueves, 27 de noviembre de 2008

Recordando I




El otro día encontré tus cartas... ya no recordaba lo que me habías escrito en ellas. Al leerlas, de pronto se me vinieron los recuerdos a la mente, recuerdos que había dejado almacenados en algún sitio.
Entonces me sentí conmovida, entonces recordé tus abrazos, tu mirada, tu voz, tus gestos... recordé los buenos momentos a tu lado, los momentos difíciles, los momentos dolorosos... recordé lo feliz que me hiciste, los planes que teníamos juntos, lo difícil que fue tu partida... y me sentí tan agradecida con Dios por haberme permitido ser parte de tu vida, por compartir un pedazo de tu existencia... recordé cómo decías que las palabras se las llevaba el viento y que preferías escribirlas, y agradecí tanto ese gesto, porque sin ellas tal vez no habría recordado tan fácilmente...

Te amé, di lo mejor de mi, siempre quise que fueras el hombre más feliz del mundo y sé que lo fuiste. Te agradezco infinitamente por hacerme la mujer más feliz del mundo, por tu manera tan apasionada de amar, por las cartas, las canciones, las palabras, los abrazos..

Después recordé mi relación recién concluida y me sentí muy afortunada, porque me he enamorado dos veces, he dado lo mejor de mi, he amado y sé que me han amado, solo quise hacerlos muy muy felices a los dos y creo que lo hice...

Me siento muy agradecida y, aunque fue difícil decirte adiós y ahora es difícil decirle adiós a mi relación, sin duda volvería a enamorarme, volvería a entregar mi corazón, a entregarme en cuerpo y alma, a tratar de hacer sentir el ser más feliz del mundo a alguien... lo haría mil y un veces, lo podría hacer toda mi vida, aunque con eso quepa la posibilidad de pasar por la separación, no importa, porque he sido la mujer más feliz del mundo estando enamorada. Porque son maravillosos los momentos al lado de la persona amada, las pláticas, los abrazos, los besos, las anécdotas juntos...

No sé cuál sea mi labor en esta vida, pero me siento muy afortunada por haberme enamorado de dos hombres maravillosos y por haberlos hecho felices durante el tiempo que compartimos juntos...gracias infinitas

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cansancio emocional



Estoy muy cansada... estoy confundida...
He tratado de ser fuerte, de seguir adelante, de ser optimista... pero hay días en que me siento sumamente cansada y creo que este es uno de ellos...
He tratado de ocuparme lo más posible, hacer las cosas que me gustan para sentirme bien...mi vida profesional creo que va muy bien... pero hoy, de camino a casa, sentí que te extrañaba tanto...que no pude contener las lágrimas...
No sé qué hacer para estar mejor, he pedido resignación, para olvidarte más rápido... aunque una parte de mi no quiere olvidarte...
Esto es difícil, ya pasó más de un mes y mira...
Otra vez tengo ese raro sentimiento de tener mucho amor que dar y nadie que quiera recibirlo... aunque en realidad preferiría que solo tú quisieras recibirlo...
Mi compañera de depa está enojada conmigo y ni siquiera sé por qué... lo peor del caso es que no quiero saber por qué, no quiero preguntarle... me siento tan cansada que no sé si resista otro conflicto emocional...
¿Qué hacer? ¿seguir llenándome de trabajo a ver si un día dejo de pensar en ti? (aunque la última vez eso no me funcionó del todo), ¿llorar y llorar hasta que los ojos se me revienten de hinchados?¿tratar de seguir adelante, buscando lo más posible ser optimista? (aunque al final del día se me agolpe tu recuerdo en la garganta y llene mis ojos de lágrimas)
¿Seguir escribiendo en este blog, dirigiéndome a ti, aunque tal vez pase mucho tiempo antes que veas estos escritos o tal vez ya no quieras verlos?
¿Qué hacer? aún no lo sé, tal vez no debo hacer nada... quisiera que existiera un lugar a donde correr cuando te has cansado de tanta avalancha de sentimientos encontrados, un lugar en el que, para entrar, sea necesario quitarte el saco de sentimientos y dejarlos en algún lugar, estar en completa paz y tranquilidad, y regresar a ponerte el saco ya limpio de carga emocional....
mmm, tal vez la mejor solución sea meditar....

martes, 4 de noviembre de 2008

Día de muertos


Me gusta el día de muertos... creo que desde niña me ha gustado... me gusta ir al panteón, comprar elotes o churros, me gusta el colorido, el bullicio de la gente, la tradición que parece fiesta...

Hace poco más de cinco años falleció quien fuera mi novio... entonces el día de muertos adquirió una dimensión distinta... ya no solo era la fiesta que se vivía, ahora era como una mezcla agridulce, entre el bullicio y el dolor por el ser amado y perdido... era el día en que compraba muchas flores (más de las que llevaba cada mes), me preparaba con tiempo, me levantaba temprano (o lo más temprano que podía) y me iba a arreglar la tumba del que aún nombraba como "mi novio".

Pero el año pasado no fui... ya no recuerdo por qué, creo que fue el mal clima... y este año, este año creo que estaba demasiado ocupada recuperándome de la pérdida de mi reciente exnovio, que para cuando me di cuenta, era demasiado tarde...

Es curioso cómo se vive el duelo de una relación que ya no existe... cuando murió aquel hombre al que tanto quise, no había de otra, solo quedaba la resignación, porque el objeto de mi afecto se había ido, no había vuelta atrás... y solo quedaba seguir adelante sola, llena de bellos recuerdos. Ahora, el objeto de mi afecto sigue vivo, ahí está, yendo a trabajar, viendo a sus amigos, conectándose en el messenger, haciendo su vida... viviendo...y es difícil resignarse, porque los recuerdos se agolpan en la mente, en el pecho, en la garganta, en las manos, en los ojos, cada que miras al aún objeto de tu afecto... se quedan las ansias de abrazarlo, de besarlo, de decirle cuánto es que lo amas...y es difícil no verlo, pero parece aún más difícil verlo sin poder permanecer a su lado... y queda la duda ¿no hay vuelta atrás, en verdad no hay vuelta atrás?... parece que solo queda seguir adelante sola, seguir viviendo, llena de bellos recuerdos...

miércoles, 29 de octubre de 2008

Vertiginoso


Siempre he pensado que en esta ciudad todo cambia demasiado rápido... de una semana a otra, ya tumbaron alguna construcción antigua, comenzaron trabajos de adecuamientos viales, o hicieron una sucursal bancaria (me sorprendí mucho al ver que, como de la nada, un banco apareció en muy pocos días cerca de la casa de mi exnovio)... las cosas cambian demasiado rápido a veces...

Así me he sentido últimamente... creo que las cosas en mi vida han cambiado tan rápido, que no he tenido siquiera tiempo de sentarme a reflexionarlas, o tan siquiera a aceptarlas...

Hoy de pronto sentí como si la cabeza me diera muchas vueltas, como si me hubiera "empachado", de tantos cambios, como si quisiera detener el mundo por unos días y sentarme a digerirlos... pero uno no puede decirle al tiempo "¡alto! espera a que me habitúe, espera a que lo piense", no, simplemente el curso de la vida sigue y sigue y sigue... golpeándote la cara con muchos cambios...


Hace tan solo un mes aún vivía con mis padres, hace una semana y media, aún tenía novio (con el cual pensé pasaría el resto de mi vida), hace tan solo tres semanas mi horario de trabajo era distinto, mi gimnasio era otro, mi rutina era otra... mi vida sencillamente era otra...

En menos de un mes ha dado un giro de 180° y creo que ha sido para mejorar (a pesar del rompimiento con mi novio), pero... hoy me sentí agotada...

Y no es que no me gusten los cambios, dicen que los cambios son buenos y así lo creo, también dicen que uno sobrevive por la capacidad de adaptación que tenga ante los cambios que le presenta la vida (estoy deacuerdo), es solo que por un momento quise pedir un respiro... y no sé, tal vez sólo necesito calmarme y respirar, tomarme yo misma esos minutos... tal vez solo necesito sentarme bajo un árbol y terminar de decirle adiós a las cosas y abrazar (y aceptar) esos maravillosos cambios... solo confío en que lo mejor está por venir....

viernes, 24 de octubre de 2008

Cerrando ciclos

Las despedidas son muy difíciles. Despedirme de ti me ha costado (me está costando) mucho trabajo, aunque, la verdad, me siento más tranquila... creí que sería fácil dejar de hablarte, dejar de buscarte, pero ayer me di cuenta que no.

Ayer cada que leía algo, cada que veía algo, me acordaba de ti y sentía una gran necesidad de decirte lo que había recordado que vivimos juntos y cuán feliz me habías hecho... te pido una disculpa por tratar de establecer contacto el día de ayer, en varias ocasiones, y te agradezco la disposición que tuviste para escucharme...

Creí que podía ir dejando poco a poco esas llamadas , irme alejando poco a poco... pero ayer cuando llegué a mi casa, mi compañera de cuarto me clarificó las cosas, me dijo algo en lo que creo tiene mucha razón: Me dijo que un ciclo se cierra y empiezas otro, no vas saliendo poco a poco de uno para inicar otro.

Me dijo de una manera muy clara que (ella pensaba) si superarlo me iba a tomar 6 meses, viéndote me tomaría el doble (hablando desde su experiencia) y también creo que tiene razón.

Me dijo que sería doloroso, pero que si no cierro de una vez por todas, el desgaste emocional sería mucho mayor y... pues uno tiene que seguir su vida...

"Un día, sin darte cuenta dejarás de pensar en él" dijo y entonces pensé en el momento en que tú dejes de pensar en mi... eso me pone un poco triste, pero ¿así es la vida no?

Entonces he decidio que a partir de hoy dejaré de buscarte, de llamarte, evitaré todo contacto contigo, por más que me duela, por más que te extrañe, hay que cerrar el cíclo y empezar a sanar...

Sigo pidiéndole a Dios que en algún momento de la vida, podamos estar juntos y si no es posible, pues que seamos muy felices los dos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Despedida

Ha sio extraño este proceso, este cierre de ciclo... me he sentido como en una montaña rusa, subiendo y bajando de nivel vibratorio...
Lo único que sé es que te sigo amando, a pesar de todo, a pesar de lo que me pudiste haber dañado, el amor que me diste y las cosas buenas a tu lado pesan más en esta relación.
Quiero que me perdones por no haber sabido expresar lo que me dolía, lo que me molestaba, por no haberte dicho las cosas en su momento... los dos cometimos muchos errores y asumo mi responsabilidad en todo esto.
Creo que esto es también una prueba para mi, para dejar los miedos, los apegos, para encontrar mi camino, para valorarme, para darme un sitio. Confio en que en algún momento de nuestra vida nos topemos de nuevo, más maduros y podamos disfrutarla juntos.... confío o al menos eso quero creer para no derrumbarme...
Desde hace meses te veía con dudas, pero creo que me dolía aceptarlas... me dolía aceptar que me estaba convirtiendo en una espectadora de tu vida... me sentía como en una sala de cine, donde solo veía cómo ibas concretando proyectos en los que yo ya no participaba, escuchándote hablar de planes en los que solo existía el singular, en ningún momento el "nosotros" o al menos un "me acompañas"... lo que más me duele es no haberme dado cuenta del momento en que cambiaron tus prioridades, el momento en que dejamos de tener un proyecto en conjunto para llenar el espacio con miles de proyectos personales tuyos...
Si, fue como una avalancha, como un tren de imágenes, de sucesos que pasaron tan rápido que no supe ni cómo, ni cuando cambiaron las cosas...
Venía pensando eso desde hace tiempo y cuando me sentí preparada para decírtelo, con el afán de buscar una solución, tú ya estabas preparado para decirme adiós...
Ayer me dijo mi psicóloga que en una ruptura, uno de los dos ya sabe lo que pasará y se ha preparado para eso, para cuando se decide a terminar, es porque ya lo ha aceptado, ya va a la mitad del proceso.... pero para el otro, todo llega tan repentino, como una avalancha terrible de emociones que no sabe bien dónde ni cómo acomodar... ni dónde ni cómo reacomodarse en el mundo...
Así me siento... sé que esto ha sido difícil para ti, pero también sé que tuviste al menos cuatro días para pensarlo (cuando te dijeron que tenías que hacerlo), pero ya tenías mucho más tiempo dudando, al menos tenías un mes en el que me habías pedido "un tiempo".
Esto está siendo muy difícil para mi, pero creo que estoy aprendiendo mucho.
Hoy veo las cosas con más claridad y aunque me duele (del dolor no podré escapar, y ayer me ayudaron a entender las etapas psicológicas por las que estoy pasando), me siento más tranquila.
Te agradezco por todo, absolutamente todo lo que pasamos juntos, inlcuso por este rompimiento. Te agradezco infinitamente por todo lo feliz que me hiciste, y por todos los niveles de aprendizaje que tuve a tu lado.

Eres un maravilloso ser de luz y estoy segura que nunca quisiste hacerme daño (al menos conscientemente), sólo es que eran demasiadas las dudas, tal vez demasiada la carga de llevarme a cuestas, porque lo acepto, creo que fui una carga pesada durante mucho tiempo... lo malo fue que para cuando empecé a cambiar, tú ya estabas cansado....

Yo tampoco quise hacerte daño nunca, sé que me equivoqué mucho, pero siempre traté de hacerte feliz, de darte todo mi amor, de entregarme toda...

Te amo y nunca dejaré de amarte... realmente espero con mi corazón y mi alma que podamos seguir compartiendo esta vida juntos, más adelante, más preparados....

Eres una preciosa luz que me alumbró el camino durante mucho tiempo, ahora creo que debo seguir sola, creo que ahora podré alumbrarme yo sola el camino y creo que tú debes alumbrar a otros...

Gracias infinitas

lunes, 20 de octubre de 2008

Hoy me siento feliz

No sé qué planes tenga Dios para mi...
el fin de semana estuve pensando mucho, estuve haciendo muchas preguntas, pidiendo claridad, pidiendo luz...
me sentí morir, me sentí muy desesperada... hoy solo sé que me siento mejor, tal vez la claridad que tanto pedí ha llegado...
Hoy siento que tengo mil posibilidades de ser feliz, de hacer lo que quiera, de obtener cualquier cosa...
Me siento en paz, me siento reconfortada, me siento libre...
No sé con qué fin esté pasando por esta ruptura, solo quiero agradecerte (porque realmente lo siento), por estos casi tres años a tu lado... por la felicidad que me diste, la paz, la seguridad, la espiritualidad... gracias por todos esos momentos maravillosos a tu lado, gracias por los altibajos, por los momentos buenos, por los malos, por las lágrimas, por la lucha, por la convicción de saber que eras el indicado, por hacerme sentir amada...gracias, gracias, gracias...
Gracias a ti, gracias a Dios, gracias a la vida, gracias a los seres de luz...
Hoy me siento entera y feliz, me siento fuerte... creo que tengo mucho qué trabajar... creo que de este capítulo de mi vida necesito aprender a dejar los apegos y no sé si más cosas...
Quiero fluir, quiero ser como una pluma que se mueve suavemente con el viento....
No sé qué planes tenga Dios para mi, sólo sé que puedo aceptarlos y seguir adelante con una sonrisa en el rostro...
La tristeza por fin se ha ido, quedan todos los buenos recuerdos...
Hoy soy feliz porque así lo he decidio y todo está en perfecto orden divino.

lunes, 13 de octubre de 2008

Miedo

tienen miedo del amor y no saber amar
tienen miedo de la sombra y miedo
de la luz
tienen miedo de pedir y miedo de callar
miedo que da miedo
del
miedo que da
tienen miedo de subir y miedo de bajar
tienen miedo
de la
noche y miedo del azul
tienen miedo de escupir y miedo de aguantar
miedo
que da miedo del miedo que da
el miedo es una sombre que el
temor no esquiva
el miedo es una trampa que atrapó al amor
el miedo es
la palanca que
apagó la vida
el miedo es una grieta que agrandó el dolor
têm medo de
gente e de solidão
têm medo da vida e medo de morrer
têm medo de ficar e
medo de escapulir
medo que dá medo do medo que

têm medo de ascender e
medo de apagar
têm medo de espera e medo
de partir
têm medo de correr e
medo de cair
medo que dá medo do medo
que dá
o medo é uma linha que
separa o mundo
o medo é uma casa aonde
ninguém vai
o medo é como un laço
que se aperta em nós
o medo é uma
força que não me deixa andar
tienen
miedo de reir y miedo de llorar
tienen miedo de encontrarse y miedo de no
ser
tienen miedo de decir
y miedo de escuchar
miedo que da miedo del
miedo que da
têm medo de
parar e medo de avançar
têm medo de amarrar e
medo de quebrar
têm
medo de exigir e medo de deixar
medo que dá medo do
medo que dá
o
medo é uma sombra que o temor nao desvia
o medo é uma
armadilha que
pegou o amor
o medo é uma chave que apagou a vida
o medo é
uma
brecha que fez crecer a dor
el miedo es una raya que separa el mundo
el
miedo es una casa donde nadie va
el miedo es como un lazo que se
aprieta
en nudo
el miedo es una fuerza que me impide andar
medo de olhar
no
fundo
medo de dobrar a esquina
medo de ficar no escuro
de passar
em branco de curzar a linha
medo de se achar sozinho
de perder a
rédea a
pose e o prumo
medo de pedir arrêgo medo de vagar sem rumo
medo
estampado na cara
ou escondido no porâo
medo circulando nas
velas
ou
em rota de colisâo
¿medo é de deus ou do demo?
¿é ordem
ou é confusâo?
o medo é medonho
o medo domina
o medo é a medida da
indecisâo
medo de fechar a cara medo de encarar
medo de calar a boca
medo de
escutar
medo de passar a perna medo de cair
medo de fazer de
conta medo
de iludir
medo de se arrepender
medo de deixar por fazer
medo de
amargurar pelo que nâo se fez
medo de perder a vez
medo
de fugir la raia
na hora h
medo de morrer na praia depois de beber o mar
medo que dá medo
do medo que dá

("Miedo" de Pedro Guerra)

¿Qué es el miedo? Según la RAE (Real Academia Española) es: 1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. 2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

"¿Por qué no podemos maestra?" preguntó el otro día una compañera de la clase de yoga, acerca de un ejercicio que solo podían hacer a lo mucho 5 personas, de aproximadamente 15 que ahí estábamos. "Es el miedo" contestó la instructora, "miedo a caerse, a hacer el ridículo...cuando dejen de tener miedo, van a poder hacerlo". Y mientras esto decía, pasaba con cada uno de nosotros para ayudarnos... efectivamente era miedo, después que ella se ponía de soporte, no era tan difícil y al quitarse, simplemente nos dejaba en la posición.

Eso me dejó pensando... cuando era niña y mi padre nos enseñaba a andar en bicicleta, a mis hermanas y a mi, yo no podía mantener el equilibrio y él se ponía detrás para que tuviéramos confianza. Luego yo podía sostenerme, pero en el momento que me percataba que él ya no estaba ahí, me daba miedo y caía.

"El problema es que uno empieza con un pequeño temor y poco a poco te vas llenando de miedos, hasta que le temes a casi todo", decía la maestra de yoga, "luego tu estado de salud empieza a decaer y enfermamos fácilmente"... y yo seguía pensando en mi, en cómo me he dejado (o más bien había dejado), dominar por los miedos y como llegué a un punto de temer hacer muchas cosas... ¿por qué? ni siquiera sé bien por qué... si lo pienso mucho, no encuentro el motivo. Regularmente, cuando buscas la raíz del miedo, descubres que no existe o que son temores ajenos, que te han estado diciendo y que poco a poco empiezas a adquirir.

Me daba miedo independizarme, creía que no podía hacerlo, tal vez por los constantes comentarios de mi padre de que no podría. Pero lo he hecho y me siento muy bien. "No vas a encontrar trabajo estudiando eso", me dijo cuando decidí entrar a la facultad y ese ha sido un temor que aún conservo, aunque, a pesar de todos los malos pronósticos, he tenido suerte en ese ámbito...

Hoy mismo me descubrí temiendo al futuro, después de que me llamaron para una entrevista de trabajo. Sentí miedo de cambiarme de trabajo (a pesar de estar buscándolo), sentí miedo de que no se acomodaran mis horarios con mi trabajo actual, para conservarlo, sentí miedo de perder mi tiempo libre, miedo de estresarme, miedo de equivocarme.... creo que es ese mi mayor temor, equivocarme. Pero uno no puede estar excento del error, así es como se aprende. Varias personas me han dicho que sea cual sea la decisión que tomes, será la mejor, porque es la que has tomado... cada vez lo creo más.

Unos días después de independizarme, sentí miedo de no haber tomado la decisión correcta, lo cual era un temor infundado, pues yo estaba completamente segura de lo que quería y ahora sé que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Deseo poco a poco ir trabajando en eliminar esos miedos, creo que no es posible disfrutar la vida al máximo temiéndole a todo. No se puede estar dando pasos con el temor de caerte, y si te caes, ¿qué más da? Siempre es posible levantarte y empezar de nuevo. Creo que cada día me siento más segura de los pasos que estoy dando y agradezco a la vida y a la Divinidad por ello.


viernes, 3 de octubre de 2008

Incertidumbre

Iba caminando hacia la salida del Museo de Historia Mexicana cuando me tope a un excompañero de trabajo, que tenía tiempo sin ver.

Me preguntó las cosas habituales, si seguía donde mismo, que como estaba, que me extrañaban..."¿y estás mejor ahí?" fue la pregunta que me sorprendió y que no supe contestar... creo que nunca nadie me había preguntado si estaba mejor, como que todos suponían que estaba mejor por trabajar en gobierno...lo único que pude decirle es que el trabajo era diferente...

Si comparo a la persona que era mientras estuve en aquel trabajo y la persona que soy ahora, sin dudarlo estoy mucho mejor: ahora me conozco un poco más que antes, reconozco mejor mis sentimientos, puedo verbalizarlos, estoy concretando cosas que quería desde hace tiempo (como vivir sola), me estoy revalorizando, me estoy dando cuenta de que tengo mucha capacidad para hacer lo que quiero.

Mientras caminaba hacia la explanada pensaba en qué es lo que quiero ahora, ¿qué trabajo quiero?, quiero un trabajo mejor que el actual, sería muy feliz trabajando en un museo, proponiendo proyectos culturales... algo por el estilo...

Entonces me acordé de ti, ¿qué es lo que quiero contigo?, ¿quiero que seamos amigos, amigovios, novios o lo que sea?, ¿quiero estar esperando hasta que me des una respuesta? entonces la duda fue mayor... ¿Y qué es lo que quieres tú conmigo? y la incertidumbre fue aún más grande...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Me va la vida en ello (Luis. E. Aute).

Cierto que huí de los fastos y los oropeles
y que jamás puse en venta ninguna quimera,
siempre evité ser un súbdito de los laureles
porque vivir era un vértigo y no una carrera.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

Cierto que no prescindí de ningún laberinto
que amenazara con un callejón sin salida
ante otro “más de lo mismo” creí en lo distinto
porque vivir era búsqueda y no una guarida.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio
quise quemarla deprisa jugando con fuego
y me abrasé defendiendo mi propio criterio
porque vivir era más que unas reglas en juego.

Pero quiero que me digas, amor,
que no todo fue naufragar
por haber creído que amar
era el verbo más bello…
dímelo…
me va la vida en ello.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Esperando...


Me dijeron que me tomara 1.5 litros de agua y que no orinara hasta después del estudio. De entrada, eso me pareció complicado, conociendo mi capacidad de orinar en pequeños intervalos de tiempo. Así que el día indicado lo hice sin pensarlo, el estudio estaba programado para las 10:30 a.m, por lo que compré un bote de agua y comencé a beberlo a las 9:00 a.m.

Todo estaba perfecto, hasta que cerca de las 10:00 de la mañana, comencé a sentir ganas de ir al baño. Traté de relajarme, me puse los audífonos para escuchar música mientras jugaba con mi celular, pensando en distraer mi atención lo más posible.

"Yo le aviso cuando llegue el doctor", me dijo la recepcionista, pero cuando vi que faltaban unos minutos para las 10:30 y mi vejiga aguantaba cada vez menos, me acerqué a preguntarle. Aunque el doctor aún no llegaba, decidí esperarlo en el área de rayos x.

Mientras caminaba sentía muchas ganas de orinar, pero pensé "aguanta, aguanta". Pero al llegar a la sala de espera y saber que aún el médico no llegaba y además había dos personas adelante de mi, creí que no lo lograría.

Las personas que esperaban se veían tan tranquilas, cuando yo ni siquiera pude permanecer sentada porque sentí que casi "se me salía".

Entonces empecé a hacer ho'oponopono, mientras caminaba como desquiciada de un lado a otro (y digo como desquiciada porque la gente me miraba muy raro). Me tranquilicé un poco, pero las ganas de orinar no se iban...

Hasta que llegó una señora embarazada "vete a hacer del baño y luego tomas más agua...no te aguantes", me dijo y yo pensé que no seguría su mal consejo "ya aguanté mucho como para echarlo a perder todo en el último momento. Si hago pipí, el estudio no saldrá, por algo te piden que no orines..."

Pero después, a pesar del ho'oponopono y la música del celular, no pude dejar de sentir que ese estudio era bastante tortuoso y todavía el doctor se daba el lujo de llegar tarde... porque eran las 10:45 y el doctor no llegaba...

De pronto, sentí que no aguantaría un minuto más y sin decir nada, sin importar dejar mis cosas en la sala, corrí al baño.... ahh! qué alivio sentí...hasta que escuhé la voz del doctor preguntando quién había llegado primero...

viernes, 5 de septiembre de 2008

Contando calorías

Cuando vi la báscula, no podía creerlo: eran 400, si sólo 400 gramos. Al entrar a consulta, la nutrióloga tampoco lo creyó "se me hace que te pesaron mal", me dijo, para después pedirme que la acompañara a rectificar. Pero no, la enfermera no se había equivocado… eran 100 gramos menos que la semana anterior.


"¿Pero qué pasó? ¿Qué hiciste?" me preguntó la nutrióloga y yo no podía dejar de sentirme un poco frustrada, porque esta vez hice todo lo que me dijeron. Fui con tiempo a comprar todo lo que decía el menú, comí todas las cantidades que me marcaron, hasta un poco más a veces, dejé de hacer ejercicios que me pudieran ocasionar quema de calorías, ahora si podía dormir mejor… y nada, bajé 100 gramos de una semana a otra.


No lo entiendo y empiezo a cansarme de esto. Hace algunos años, ya me había sucedido: después de un mes de estar comiendo todas las raciones que me indicaron, todo con suficientes calorías, bajé 250 gramos… en aquel entonces me dijeron que me tomara un licuado con almendras todos los días, que eso me ayudaría. Ya no pude comprobar si sirvió o no, porque dejé de asistir a las consultas por falta de dinero, aunque cuatro años después seguí pesando exactamente lo mismo.


Desde niña ha sido lo mismo, todo mundo me miraba como si fuera bicho raro, y ni qué decir de los doctores. Tomaba medicamento para que me abriera el apetito, porque por ser delgada, todo mundo pensaba que estaba desnutrida. Pero a pesar de eso, seguí siendo una niña delgada. Un día el doctor le preguntó a mi mamá que si ella y mi padre eran también delgados cuando jóvenes "huy si, hasta estábamos más flacos" le contestó mi madre. "Ahí lo tiene, es genético, por más que hagamos van a seguir delgadas (refiriéndose a mis hermanas y a mi), no hay más que hacer".


Aún así, sigo sintiéndome como bicho raro con los comentarios de la gente… una vez, una doctora se la pasó diciéndome que cómo era posible que fuera tan delgada, que si no era anoréxica y bla bla bla. Cuando le dije que iba al gimnasio (por recomendación médica), casi se le salían los ojos "pero qué bárbara, tú si que estás loca". Su comentario me pareció bastante molesto, era como si le incomodara mi delgadez (cabe mencionar que ella se veía pasada de peso).


Y la verdad no es nada agradable estar escuchando comentarios de que si no serás anoréxica, que tal vez en el fondo temes aumentar de peso, que te vas a desaparecer, que si tienes bulimia…


Por eso un buen día decidí acudir con un profesional para que me ayudara a aumentar de peso, aunque no lo logré... y ahora que lo vuelvo a intentar, me siento un poco frustrada al saber que bajé 100 gramos, cuando lo lógico era que aumentara...


Al salir de la consulta, pensé en ya no preocuparme por aumentar de peso, si finalmente, la cosa es sentirse bien. Creo que mientras me sienta bien, pues qué importa si estoy muy delgada...quiero poder regresar a la clase de ritmos latinos, a la bicicleta, o a la clase de abdomen, sin temer estar quemando más calorías de las que debería....


Mi psicóloga también me lo dijo "pero recuerde que quienes somos delgadas, por más que le intente, pues así es la complexión". Y si, creo que debo dejar de estresarme por consumir muchas calorías y estarme pesando constantemente a ver si subí algunos gramos, porque creo que eso también me está impidiendo avanzar... temo estarme obsesionando (aunque creo que siempre me he sentido un poco obsesionada por aumentar de peso).


Solo quisiera que la gente dejara de asombrarse por mi complexión física, creo que solo quisiera que aceptaran que así soy.... aunque creo que primero tengo que aceptar yo misma que así soy, aceptar que soy delgada y que tal vez por mucho que lo intente, seguiré siendo muy delgada por el resto de mi vida....


jueves, 4 de septiembre de 2008

Crónica de mi visita al psicólogo

Creo que cada vez le parezco más graciosa a mi psicóloga. O tal vez antes se aguantaba la risa y ahora le parece imposible. Tal vez sea la mezcla de mis gestos al platicarle las cosas que no quiero (o más bien no quería) aceptar y mi risa nerviosa.

“Debería de ver su cara” me dice regularmente o “nada más se está riendo y no sé si es de nervios o de angustia”. Recuerdo que una vez de plano no pudo contenerse, cuando yo hablaba de mi familia diciéndole que a veces eran muy raros: “dicen que lo raro es pariente de lo feo”, me dijo y yo angustiada contesté “¡y yo me parezco a ellos!”.

“Jajajajajaaja, eso no fue lo que quise decir, que situación tan bochornosa” creo que fue lo que dijo, o algo muy parecido.

La última ocasión, yo estaba hablándole acerca de una conversación por Messenger que tuve con una muy querida amiga, y que me había desesperado un poco. Luego le platiqué que mi novio me había dicho que, por lo regular, yo actuaba como lo hizo mi amiga en esa ocasión. Mi psicóloga me miró como diciendo “por fin se dio cuenta” y creo que internamente pensaba “aleluya, aleluya”. Recuerdo que pregunté “¿pero en verdad yo hago eso?” y ella simplemente me dijo “ni usted se la cree al pretender que no” y comenzó a reír.
Lo único que pude hacer fue reírme con ella angustiadamente.

Jajaja, una vez me dijo “con todo respeto, pero, no se desespera mucho su novio con usted?” y le dije “ay! Yo creo que si…¡¡¡Pobrecito!!!” jajaja y ella casi se reía.

“¡Pero es que es usted muy terca!” me dijo en otra ocasión, de plano casi interrumpiéndome. “¿Lo soy? ¿Si verdad? Aaaayyy!!!” le dije en una mezcla extraña de risa y llanto… creo (o supongo) que mi risa le contagia, o que tal vez ya está tan desesperada que prefiere reír al ver que yo me atoro con cosas que hemos tratado antes.

Como cuando le dije que por fin había entendido que mis males de salud eran mayoritariamente emocionales, me miró fijamente y me dijo “¿pues no es lo que le he estado diciendo todo este tiempo?”, “¿si verdad?, es lo mismo que me dice mi novio…” le contesté riéndome nerviosamente.

Supongo que me veo bastante graciosa haciendo tantos gestos y entonaciones al momento de decirle las cosas. Creo que si me viera en video, terminaría carcajeándome de la situación. Y es que en verdad, la mayoría de las veces resultan bastante graciosas. Como quiera que sea, su risa me hace sentir más cómoda, o creo que termino por aceptar las cosas después reír un rato…

jueves, 14 de agosto de 2008

Gracias

Hoy me siento inundada de una completa paz que no sé bien como describir.. solo sé que siento que soy luz y me siento con una gran capacidad de amar…
Me siento conmovida al recordarte y al ver tu fotografía, me siento muy feliz, porque sé que contigo podré tener esta felicidad por mucho tiempo y esta sensación tan cálida de paz, de equilibrio…

Hoy siento que todo está en completo orden y en perfecta armonía… es extraño, porque toda la semana me sentía con tantos altibajos, pero hoy me siento muy bien.
Te doy las gracias por todo lo que has hecho por mi… doy gracias por todo lo que tengo y por lo que soy, por los buenos amigos que piensan en mi (en especial por Nalle), gracias al universo, gracias a Dios.

domingo, 10 de agosto de 2008

Sobre mi inercia autodestructiva (en vías de extinción)

Ya lo había pensado antes... o más bien ya lo sabía, pero no quería reconocerlo realmente...


Alguna vez, en mis crisis durante la preparatoria me preguntaba “¿por qué seré tan autodestructiva?” pero nunca trataba de responderme....


Aquel día, al finalizar la terapia, casi sin pensarlo “soy un poco autodestructiva” dije en voz baja, como para que nadie escuchara. “Lo interesante es que lo menciona ya cuando se terminó la sesión” fue la respuesta de mi analista.


Me quedé pensando en eso al salir del consultorio y entonces me vino a la mente que tal vez esa era la razón por la que había decidido salir con aquel tipo que solo me trajo problemas y que aún seguía molestándome “tengo que terminar con esto” pensé, pero luego lo dejé olvidado en algún lugar.


Me sorprendí cuando días después, que empecé a hablar de nada (según yo) mi analista me fue acorralando hasta llegar al punto: “si, creo que soy autodestructiva”. Entonces todo parecía lógico, mis continuos sabotajes, lo poco que valoraba mi trabajo, pensar que nadie me tomaba en cuenta (con lo que bajaba mi autoestima), todo en un perfecto círculo vicioso.


“Es la primera vez que lo acepta” dijo para mi sorpresa....


Dicen que el primer paso es aceptarlo, entonces yo ya lo había dado... sin embargo, eso no me iba a cambiar de la noche a la mañana...


Lo más sorpendente fue verme inmersa en una discusión con mi novio (las cuales de pronto parecían más frecuentes), una discusión que yo había originado, realmente de la nada.


Me sentía muy ofendida, pero sabía que yo había hecho crecer el problema sin sentido.


“¿Se da cuenta que lo está alejando? ¿Acaso ya no quiere esta relación?” me preguntó mi analista... realmente no me había dado cuenta que me estaba saboteando.


Entonces vino de nuevo el tema de la autodestrucción. Creo que me seguía saboteando en varias cosas, pero mi relación estaba intacta “parece que ahora le toca a él”, me dijo, lo cual me dejó pensando unos minutos...


Lo peor de todo, es que yo sabía que lo que le dije a mi novio lo iba a dañar, sabía cómo lastimarlo... eso me hacía sentir muy mal, porque en realidad lo que quiero es cuidarlo y respetarlo, tratarlo como él me trata a mi... y en lugar de eso, busqué que se molestara.


Me dio miedo pensar en que tal vez él ya no querría verme, que tal vez se había agotado de intentarlo y de que yo siguiera en mi postura de no querer darme cuenta de las cosas...


“Tiene que decirle, todos nos equivocamos” me dijo mi analista, al ver que me costaba mucho trabajo aceptar lo que estaba haciendo.


Y si, me costaba trabajo, pero no quería perder la relación por la que tanto había luchado y no quería lastimarlo más. Así que me tragué mi orgullo y mi vergüenza para pedirle disculpas, le dije lo de mi proceso, que estaba tratando de no ser autodestructiva... pero en verdad es difícil, es muy difícil aceptarlo y es complicado no caer en la inercia de antes.


Lo mejor fue recibir su apoyo, el cual siempre he tenido y el cual agradezco. Agradezco también el estarme conociendo y ser más consciente de lo que hago y digo....




martes, 5 de agosto de 2008

El día que súper man no llegó. (Reflexiones con mi analista parte 1)

No me había dado cuenta en qué momento comenzó la codependencia. No lo noté hasta que él me lo dijo. Después de algunas discusiones, altibajos y todas esas cosas por las que pasa la pareja en algún momento, la relación mejoró notablemente.

Así que aquella tarde, mientras relataba mi trágico día a mi analista, me sorprendió bastante la frase que pronunció “… y súper man no llegó…”
No, aquel día no llegó.

Creo que hasta entonces no había realmente aceptado cuánto me acostumbré a que mi susodicho me resolviera la vida en varias ocasiones. Al principio me parecía medio raro que me quisiera llevar a todos lados, que apareciera de pronto para dejarme de comer, que me esperara y pasara por mi a donde anduviera, pero es muy fácil acostumbrarse. Y si, me acostumbré también a informarle casi todo lo que me sucedía, hasta si pasaba una mosca.

Así que cada vez que tenía un problema, en la primera persona que pensaba era en él. Aquel día en que creí que un combo de eventos desafortunados me sucedió (aunado a un alterado estado hormonal, que creo que en realidad fue lo que alteró todo), como era de esperarse, pensé en él, a pesar de que sabía que no podía ayudarme, pues estaba muy ocupado resolviendo su vida.

Aún así, le mandé un mensaje, a sabiendas de que lo único que podía hacer era enviarme sus buenos deseos. No esperaba que llegara como príncipe en su caballo blanco a rescatarme, en realidad no…. ¿o tal vez si, inconscientemente?… el caso es que después de paralizarme por un momento, pensé en quién era factible que me auxiliara, pedí ayuda y la ayuda llegó. Y también llegó la llamada de mi amado, quien me sugirió a alguien más que podía ayudarme, lo cual agradezco bastante.

Al final, todo se resolvió favorablemente y después del desahogo con mi analista y aún más de escribir estas líneas, las cosas no parecen tan trágicas como lo había pensado. Me alegro sobre todo de haber sobrevivido sin la ayuda de súper man y de darme cuenta que sin ella y después de un mal día (por el que todos atravesamos de vez en cuando) no pasa nada. Simplemente vuelves a empezar. Gracias por todo mi querido súper man.