Ya lo había pensado antes... o más bien ya lo sabía, pero no quería reconocerlo realmente...
Alguna vez, en mis crisis durante la preparatoria me preguntaba “¿por qué seré tan autodestructiva?” pero nunca trataba de responderme....
Aquel día, al finalizar la terapia, casi sin pensarlo “soy un poco autodestructiva” dije en voz baja, como para que nadie escuchara. “Lo interesante es que lo menciona ya cuando se terminó la sesión” fue la respuesta de mi analista.
Me quedé pensando en eso al salir del consultorio y entonces me vino a la mente que tal vez esa era la razón por la que había decidido salir con aquel tipo que solo me trajo problemas y que aún seguía molestándome “tengo que terminar con esto” pensé, pero luego lo dejé olvidado en algún lugar.
Me sorprendí cuando días después, que empecé a hablar de nada (según yo) mi analista me fue acorralando hasta llegar al punto: “si, creo que soy autodestructiva”. Entonces todo parecía lógico, mis continuos sabotajes, lo poco que valoraba mi trabajo, pensar que nadie me tomaba en cuenta (con lo que bajaba mi autoestima), todo en un perfecto círculo vicioso.
“Es la primera vez que lo acepta” dijo para mi sorpresa....
Dicen que el primer paso es aceptarlo, entonces yo ya lo había dado... sin embargo, eso no me iba a cambiar de la noche a la mañana...
Lo más sorpendente fue verme inmersa en una discusión con mi novio (las cuales de pronto parecían más frecuentes), una discusión que yo había originado, realmente de la nada.
Me sentía muy ofendida, pero sabía que yo había hecho crecer el problema sin sentido.
“¿Se da cuenta que lo está alejando? ¿Acaso ya no quiere esta relación?” me preguntó mi analista... realmente no me había dado cuenta que me estaba saboteando.
Entonces vino de nuevo el tema de la autodestrucción. Creo que me seguía saboteando en varias cosas, pero mi relación estaba intacta “parece que ahora le toca a él”, me dijo, lo cual me dejó pensando unos minutos...
Lo peor de todo, es que yo sabía que lo que le dije a mi novio lo iba a dañar, sabía cómo lastimarlo... eso me hacía sentir muy mal, porque en realidad lo que quiero es cuidarlo y respetarlo, tratarlo como él me trata a mi... y en lugar de eso, busqué que se molestara.
Me dio miedo pensar en que tal vez él ya no querría verme, que tal vez se había agotado de intentarlo y de que yo siguiera en mi postura de no querer darme cuenta de las cosas...
“Tiene que decirle, todos nos equivocamos” me dijo mi analista, al ver que me costaba mucho trabajo aceptar lo que estaba haciendo.
Y si, me costaba trabajo, pero no quería perder la relación por la que tanto había luchado y no quería lastimarlo más. Así que me tragué mi orgullo y mi vergüenza para pedirle disculpas, le dije lo de mi proceso, que estaba tratando de no ser autodestructiva... pero en verdad es difícil, es muy difícil aceptarlo y es complicado no caer en la inercia de antes.
Lo mejor fue recibir su apoyo, el cual siempre he tenido y el cual agradezco. Agradezco también el estarme conociendo y ser más consciente de lo que hago y digo....



1 comentario:
Extraño esa reflexiones.
Me senti identificada contigo, por algo seremos amigas?
Me falta mucho por aprender, como dejar de temer y hablar realmente de lo que siento, quiero y creo.
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