jueves, 4 de septiembre de 2008

Crónica de mi visita al psicólogo

Creo que cada vez le parezco más graciosa a mi psicóloga. O tal vez antes se aguantaba la risa y ahora le parece imposible. Tal vez sea la mezcla de mis gestos al platicarle las cosas que no quiero (o más bien no quería) aceptar y mi risa nerviosa.

“Debería de ver su cara” me dice regularmente o “nada más se está riendo y no sé si es de nervios o de angustia”. Recuerdo que una vez de plano no pudo contenerse, cuando yo hablaba de mi familia diciéndole que a veces eran muy raros: “dicen que lo raro es pariente de lo feo”, me dijo y yo angustiada contesté “¡y yo me parezco a ellos!”.

“Jajajajajaaja, eso no fue lo que quise decir, que situación tan bochornosa” creo que fue lo que dijo, o algo muy parecido.

La última ocasión, yo estaba hablándole acerca de una conversación por Messenger que tuve con una muy querida amiga, y que me había desesperado un poco. Luego le platiqué que mi novio me había dicho que, por lo regular, yo actuaba como lo hizo mi amiga en esa ocasión. Mi psicóloga me miró como diciendo “por fin se dio cuenta” y creo que internamente pensaba “aleluya, aleluya”. Recuerdo que pregunté “¿pero en verdad yo hago eso?” y ella simplemente me dijo “ni usted se la cree al pretender que no” y comenzó a reír.
Lo único que pude hacer fue reírme con ella angustiadamente.

Jajaja, una vez me dijo “con todo respeto, pero, no se desespera mucho su novio con usted?” y le dije “ay! Yo creo que si…¡¡¡Pobrecito!!!” jajaja y ella casi se reía.

“¡Pero es que es usted muy terca!” me dijo en otra ocasión, de plano casi interrumpiéndome. “¿Lo soy? ¿Si verdad? Aaaayyy!!!” le dije en una mezcla extraña de risa y llanto… creo (o supongo) que mi risa le contagia, o que tal vez ya está tan desesperada que prefiere reír al ver que yo me atoro con cosas que hemos tratado antes.

Como cuando le dije que por fin había entendido que mis males de salud eran mayoritariamente emocionales, me miró fijamente y me dijo “¿pues no es lo que le he estado diciendo todo este tiempo?”, “¿si verdad?, es lo mismo que me dice mi novio…” le contesté riéndome nerviosamente.

Supongo que me veo bastante graciosa haciendo tantos gestos y entonaciones al momento de decirle las cosas. Creo que si me viera en video, terminaría carcajeándome de la situación. Y es que en verdad, la mayoría de las veces resultan bastante graciosas. Como quiera que sea, su risa me hace sentir más cómoda, o creo que termino por aceptar las cosas después reír un rato…

1 comentario:

Comenzar dijo...

La risa es el espejo del alma...o como era?
bueno a mi también me hacía reír y era muy chido por que salía un poco más rápido todo "eso".

Éxito amiga, avanza no retrocedas