lunes, 11 de enero de 2010


Cuando tenía 18 años me enamoré por primera vez, con la intensidad del amor adolescente. Era el amor de mi vida, de la vida que conocía hasta entonces.

Siempre he tenido la obsesión de recordar hasta el mínimo detalle y me obsesionaba acumulando objetos que me recordaran los momentos que pasaba junto a mi amado, sin embargo, lo que más me traía recuerdos a su lado eran las canciones que él escuchaba. La música era muy importante para él y musicalizaba cada momento... tengo una canción casi para cada etapa de nuestro noviazgo, incluso para primavera, verano, otoño o invierno, porque a él le gustaba escuchar discos por temporadas...

Cuando murió, me dejó su música... nunca recogí los discos que me dejó (serían doscientos), con el pretexto de no tener espacio, solo tomé lo que escuchó días antes de morir. Un disco de Radiohead que dejé de escuchar porque me ponía demasiado triste, uno de Coldplay y varios de Silvio Rodríguez e Ismael Serrano y uno de música clásica. Solo una vez intené escuchar ese úlimo disco y no pude. Lo guardé para olvidarlo, incluso olvidé el nombre esa pieza que escuchó una y otra vez horas antes de su muerte.

Los demás discos no podía escucharlos, me traían demasiados recuerdos que no podían lidiar con el dolor que me inundaba, pero me obligué a oirlos a manera de terapia. Solo que me enfoqué en muy pocos, sobre todo en las canciones que me cantaba, las que más me recordaban a nuestra relación.

Seis años han pasado desde entonces, cuatro de los cuales tardé en recuperarme. Hace algunos meses, alguien muy querido puso un disco de Radiohead y al escucharlo, se me agolparon los recuerdos en la mente. Aunque ya no me afecta como antes, escuchar una canción después de seis años pareciera que deja recuerdos frescos y los trae consigo de inmediato.

El fin de semana me sucedió de nuevo. No tenía idea de que esto me pasaría con música de Zurdok, ni siquiera era consciente de que también dejé de escucharla... cada canción me recordaba algo, recuerdos frescos, vi de nuevo la casa donde pasé tanto tiempo con él, a su madre, su hermano, recordé sensaciones, olores, como si lo estuviera viviendo otra vez... cosas que quedaron en mi mente guardadas.

Sentimientos encontrados entre felicidad y nostalgia me inundaron. Me alegró recordar esas cosas que había "olvidado", recordar lo feliz que fui y lo bello que pasé al lado de ese hombre. No sé cuánta música quise olvidar inconscientemente, ni cuántos recuerdos de esa relación regresen frecos cuando me tope con alguna otra canción. Solo sé que me siento muy agradecida por haberla vivido, porque me sentí la mujer más amada del universo, porque la pérdida me ayudó a comprender muchas cosas y a madurar, porque creí que nunca más me enamoraría de nuevo y hasta ahora me he enamorado tres veces, porque soy otra después de esa relación.

Gracias, gracias, gracias infinitas por haber compartido conmigo tus últimos años de vida y por haberme enseñado a valorarla.

3 comentarios:

Red dijo...

My friend....me llena de gusto que estes bien verdad....

cuidese un resto

Unknown dijo...

Jess cada día me sorprendes más y más... no tengo palabras para decirte lo mucho que me gustó...hay voy a llorar...

Comenzar dijo...

wow hace mucho que no te "escuchaba" hablar de él, me agrada que estes sanando-soltando, no eres la misma que conocí hace 6 años (si no?)ni con la que viví hace casi 5 meses...
Te quiero, gracias por estar a mi lado, por alejarte y aparecer de nuevo, por ser mi vecina y aún así no nos vemos jajaja, gracias por soportar mis leperadas :P y muchas cosas más.